Como comentamos alguna vez, la logística inversa se refiere al flujo de vuelta de artículos y elementos de embalaje, incluido el servicio al cliente y la retirada final de los artículos devueltos. En la logística inversa también se incluye la retirada de desechos, productos reciclables y perecederos.
Cada día son más los clientes que evalúan a las compañías en base a su flexibilidad y atención en problemas relacionados con la logística inversa de sus proveedores.
Para llevar a cabo una gestión eficiente de la logística inversa, las organizaciones necesitan tanto almacenes que soporten direcciones bidireccionales de los productos o instalaciones específicas para estos productos. A su vez, cuando los artículos se devuelven, se requiere de la información apropiada para gestionar correctamente el problema.
Cuando se planifica el transporte de devoluciones, las compañías que utilizan principalmente flota privada, deben buscar fórmulas para utilizar los trayectos de vuelta al origen.
En el caso de que los productos tengan que traspasar fronteras internacionales, la logística inversa se complica por la documentación que se precisa. Para evitarlo, una compañía debe encargarse de enviar un nuevo artículo. Como resultado de los costos de obsolescencia , presión de los clientes y nuevas leyes medioambientales, las empresas están tomando conciencia de la importancia del tratamiento de este tipo de artículos.
Algunas compañías pueden querer artículos que les sean devueltos para destruirlos incluso cuando no presenten anomalía alguna, en vez de permitir que los clientes los redireccionen a otros canales con la posibilidad de difamar el nombre de la marca fabricante.
Las planificaciones de la logística inversa deberían ser desechadas o reutilizadas , vendidas por otros canales o devueltas directamente al mercado.
Eficiencia en la Logística Inversa
Embalaje del Producto
Con la excepción de un número limitado de artículos, como materia primas a granel, automóviles y muebles, la mayor parte de los productos se distribuyen en algún tipo de embalaje. Hay un buen número de razones por las que se incurre en el gasto de embalaje, las cuales pueden ser para:
- Facilitar el almacenamiento y el manejo
- Promover una mejor utilización del equipo de transporte
- Brindar protección al producto
- Promover la venta del producto
- Cambiar la densidad del producto
- Facilitar el uso del producto
- Proporcionar valores de reutilización para el cliente
No todos estos objetivos pueden alcanzarse mediante la dirección de la logística. Sin embargo, cambiar la densidad del producto y el embalaje protector son motivos de ocupación en esta materia. Ya se ha comentado la necesidad de cambiar la densidad del producto para lograr costos de logísticas más favorables.
El embalaje protector es una dimensión particularmente importante del producto para la planeación logística. En muchos aspectos, el embalaje es el foco de la planeación, con el producto mismo como segundo tema. El empaque es el que tiene la forma, volumen y peso.
El producto puede no tener las misma características. El punto es que si sacáramos un aparato de televisión de su empaque de cartón y lo reemplazáramos por un equipo para prueba de golpes (como se hace con frecuencia para probar el daño durante manejo rudo), el gerente de logística no trataría el envío de manera diferente (suponiendo que no conociera que se hubiera efectuado el cambio). El embalaje da un conjunto de características modificadas al producto.
El embalaje protector es un gasto añadido que es un equilibrado con precios más bajos de transporte y de almacenamiento, así como menos y más baratas reclamaciones por daños. El gerente de logística trata de equilibrar estos costos mientras trabaja de cerca con ventas e ingeniería para lograr los objetivos generales del embalaje.
Las consideraciones logísticas de diseño del embalaje pueden ser importantes para que marketing alcance sus objetivos. Controlar la densidad del producto puede ser criticada para el éxito de un producto.